Jóvenes entre 15 y 24 años representanun tercio de nuevas infecciones por VIH
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Desconocimiento, poco acceso a condones y falta de conciencia sobre el riesgo latente inciden en adquisición del virus
La educación sexual basada en la realidad de las prácticas sexuales de los adolescentes y jóvenes es imprescindible para revertir la situación
San José, 25 de febrero de 2010- Cada día, más de siete mil personas adquieren el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en el mundo; de ellos, un tercio son jóvenes entre los 15 y los 24 años, de acuerdo con datos de ONUSIDA para el 2009.
Precisamente, Costa Rica será la sede del 1 al 5 de marzo del VI Congreso Centroamericano sobre ITS/VIH/SIDA (CONCASIDA), cuyo
énfasis estará puesto en la relación existente entre la pandemia del VIH y sida y la juventud. En el CONCASIDA participarán cerca de 1500 personas, entre autoridades gubernamentales, investigadores, líderes regionales, representantes de diversas organizaciones no gubernamentales y personas que tienen VIH y sida.
Uno de los principales impactos del VIH en la región es que la población más afectada es la económicamente activa. “El 94% de las personas con VIH están en edad productiva y reproductiva, lo que tiene implicaciones para la supervivencia de las comunidades y de las empresas, así como para el mantenimiento a largo plazo de la capacidad productiva”, comentó Patricia Salgado, Representante Auxiliar del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
Educación en la sexualidad: debilidad y oportunidad
La principal vía de transmisión del virus continúa siendo la sexual, lo cual reafirma la necesidad de reforzar las estrategias en educación de la sexualidad, incluyendo qué es el VIH y sida, cómo se transmite y cómo se previene.
“Pese a que las personas adolescentes y jóvenes son vulnerables al VIH, al desconocer el riesgo que enfrentan si no ejercen prácticas seguras de sexualidad, un aspecto positivo es que diversas intervenciones educativas que hemos realizado en Costa Rica con grupos de jóvenes han demostrado que sí es posible cambiar sus prácticas y conductas hacia una sexualidad responsable”, comentó la Dra Ana Morice, Viceministra de Salud. Para ello, requieren de información apropiada, oportunidades de participación protagónica en los programas de prevención y acceso efectivo a condón.
Una mirada regional
Las situaciones de pobreza y el poco acceso a servicios de salud y educación son condiciones que reducen las capacidades de responder individual y colectivamente a la epidemia.
En la región, se ha constatado una alta prevalencia del virus en personas jóvenes y su feminización –en los inicios el virus se presentaba mayoritariamente en hombres, ahora las mujeres representan casi la mitad de las personas que tienen VIH—.
En Costa Rica del 2003 al 2006 poco más de la mitad de los casos de sida correspondían a personas con edades entre los 25 y 39 años, lo que sugiere que el contagio con el virus se produjo entre los 15 y 25 años.
En Guatemala, el mayor porcentaje de casos de sida reportados se presenta en las personas que tienen de 25 a 29, quienes representan el 20% del total, según el informe UNGASS 2007.
En Nicaragua, aunque la epidemia está afectando mayoritariamente a personas entre 20 y 34 años (58%), se está desplazando rápidamente hacia los y las adolescentes. El informe UNGASS 2007 señala que el grupo de 0 a 14 años representa el 5.6% de las nuevas infecciones, mientras que el grupo de 15 a 19 años corresponde al 6.8%.
En Panamá el VIH se presenta en mayor medida en las personas que tienen entre 25 y 49 años, alcanzando el 61.6% de los casos.
Honduras es el segundo país más afectado por la pandemia, que precipitadamente se desplaza a la población joven y en especial a las mujeres. En el 2005, la razón hombre-mujer para nuevos casos de VIH era 1 a 1, es decir, por cada hombre que contrae VIH, hay una mujer que adquiere el virus.
Si bien toda la región tiene retos importantes, conviene mencionar avances. En El Salvador, se ha logrado disminuir la prevalencia de VIH en personas de 15 a 24 años. De 1991 al 2000 tal prevalencia aumentó en 18 puntos, mientras que del 2000 al 2007 el aumento fue de 5 puntos.
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