Conferencia de Prensa Sra. Marcela Suazo Directora Regional para América Latina y el Caribe de UNFPA
Simposio Satélite “Condón femenino: una propuesta regional”
Buenos días, Sra. Simone Martins, del Programa SUPPORT para América Latina y el Caribe,Sra. Mayra Díaz, Directora Ejecutiva del Instituto Nacional de las Mujeres, Sra. Alejandra Mata, Defensora de las Mujeres, Sra. Ana Elena Chacón, Diputada del Congreso de Costa Rica, Señores y señoras de la prensa
La epidemia del VIH y sida ha acabado, en los últimos 27 años, con la vida de 24 millones de personas. Y además, en los últimos años se está comprobando un incremento de casos de VIH y sida en la población femenina, tanto a nivel global como regional. Biológicamente, las mujeres son 4 veces más vulnerables de infectarse con el VIH que los hombres pues el área de sus genitales que se expone al semen y otros fluidos es mayor que en el caso de los varones. Además, el semen presenta mayor concentración de virus que los fluidos vaginales. A esto se agregan otros factores sociales y culturales que las vulnerabilizan frente al VIH. A pesar de esto, las mujeres tienen muy poco control sobre la elección de una manera de protegerse. Es por ello que, la incorporación del condón femenino a los programas de salud reproductiva y prevención de VIH, como un doble método de protección que puede ser controlado por las usuarias femeninas, constituye una importante opción para las mujeres cuando sus parejas se rehúsan a usar el condón masculino. Con entrenamiento y educación, las mujeres reportan sentir un gran control sobre su proceso para negociar el sexo seguro, cuando utilizan el condón femenino. Los condones femeninos son particularmente importantes en este momento de feminización de la epidemia de VIH. En el África Sub Sahariana, por ejemplo, más de la mitad de las personas que viven con VIH son mujeres, y la prevalencia de VIH en las mujeres jóvenes en edades de 15 a 24 años, en países con alta prevalencia es tres a cuatro veces más alta que la de los hombres con la misma edad.[1] Se ha estimado que el uso correcto del condón femenino puede reducir el riesgo de transmisión de VIH en 97.1% por cada relación sexual.[2] El uso correcto y consistente del condón es necesario para alcanzar las metas de desarrollo y de salud global, incluyendo la Meta #5 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de mejorar la salud materna y la meta # 6 que se refiere a la prevención del VIH; de igual forma, los objetivos para alcanzar el acceso universal a la planificación familiar contenidos en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo; y lo referente al Acceso Universal a Prevención, Cuidado, Tratamiento y Apoyo para VIH comprometidos para el 2010[3]. Entre las personas con más de una pareja en los últimos 12 meses el uso del condón en su última relación sexual, generalmente, se está incrementando. Sin embargo, no es lo suficientemente alto, como lo demuestra el Reporte Mundial de la Epidemia de ONUSIDA del 2008, que indica que el 27% de las mujeres y 33% de los hombres que tuvieron más de una pareja durante los últimos 12 meses usaron condón durante su última relación sexual. [4] Dicho todo lo anterior, habría que precisar, al respecto del condón femenino que: 1. Los condones femeninos no son una promesa en el horizonte; constituyen un método efectivo y disponible hoy, y el cual provee una opción de protección adicional para las mujeres y sus compañeros. 2. Los condones femeninos, en este momento de la historia, se han convertido es un derecho humano fundamental de las mujeres. En palabras de Melinda Gates, durante la Conferencia Internacional de VIH en Toronto en 2006, “ninguna mujer debe ser forzada a esperar el permiso de su compañero para salvar su propia vida”. 3. El condón femenino es el único método de barrera que en el contexto del VIH ofrece a las mujeres el más básico de todos los derechos sexuales y reproductivos: la elección entre una vida saludable y una infección crónica o la muerte. 4. Finalmente, el más importante punto sobre el condón femenino es que ofrece a las mujeres y a las personas jóvenes la posibilidad de elegir. Elegir es un factor crítico en el cambio de comportamiento, y es fundamental para el éxito de la planificación familiar. El UNFPA, en particular, se enfoca en programas de prevención del VIH para mujeres y jóvenes y en los vínculos existentes entre la salud sexual y la salud reproductiva y el VIH. Un ejemplo de lo que el UNFPA hace, en esta materia, es la Iniciativa del Condón Femenino, lanzada en el 2005 a nivel global, para atender las necesidades en salud reproductiva de las mujeres mediante la ampliación y promoción del uso del condón femenino, así como para asegurar que la programación del condón femenino sea un componente esencial de las políticas nacionales de VIH y los programas de salud reproductiva. [1] Joint United Nations Programme on HIV/AIDS. Report on the global AIDS epidemic. UNAIDS: 2008. [2] Weller SC, Davis-Beaty K. Condom eff ectiveness in reducing heterosexual HIV transmission. Cochrane Database of Systematic Reviews 2002, Issue 1. Art. No.: CD003255. DOI: 10.1002/14651858.CD003255. [3] Comprehensive Condom Programming Rapid Need Assessment and Strategic Planning Tool Prepared by Population Council for UNFPA 2009 [4] Joint United Nations Programme on HIV/AIDS. Report on the global AIDS epidemic. UNAIDS: 2008.
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