Día Mundial de la Población

sección juventud

Suscríbase al boletín




Contador de Población Mundial

Discurso de la Sra. Marcela Suazo Directora de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del Fondo de Población de las Naciones Unidas

“Juventud y VIH”

 

mini-Marcela_Suazo

Sus distinguidas Excelencias Ministros  Distinguidos y distinguidas colegas del Sistema de Naciones Unidas que nos acompañan y representantes de Agencias de Cooperación Honorables miembros del Comité organizador   Honorables Jóvenes

Permítanme expresar un profundo agradecimiento a mis colegas, por el honor que me confieren al darme la oportunidad de dirigirme a tan distinguida audiencia, a nombre del Sistema de Naciones Unidas; para dar a ustedes la formal bienvenida a este evento y compartir algunas reflexiones sobre el tema central de este VI Congreso Centroamericano de ITS/VIH/sida el cual enfatiza sobre el derecho de las personas jóvenes a saber y decidir.

Nuestra región experimenta un acontecimiento sin precedentes, poseemos la generación más grande de adolescentes y jóvenes de toda nuestra historia; hecho que emerge como una oportunidad casi irrepetible lo cual, a su vez, nos presenta desafíos apremiantes, que exigen respuestas urgentes. En virtud de este hecho, los y las jóvenes deben constituirse en el centro de las políticas públicas, como actores estratégicos del desarrollo, con potencialidades y derechos, desde sus perspectivas culturales y generando los mecanismos que garanticen su participación protagónica y representación.


Esta oportunidad histórica nos demanda aprovechar el bono demográfico, haciendo las inversiones sociales y económicas que se requieren para tener un efecto positivo en términos de oportunidades de ahorro y crecimiento económico, corrigiendo distorsiones estructurales y minimizando brechas e inequidades; para producir un mejoramiento en la calidad de vida y en las posibilidades del desarrollo sostenible y equitativo para todas y todos.

El Informe sobre Desarrollo Mundial del 2007 del Banco Mundial, el cual se centra en la problemática de los y las jóvenes de entre 12 y 24 años de edad, señala que este es el mejor momento para invertir en los jóvenes que a nivel mundial sumaban 1300 millones. La formula es clara, los países en desarrollo que inviertan en mejor educación, salud y formación laboral para su población joven, son los que sacarán el mayor provecho a su actual coyuntura de transición demográfica, para traducirla en más dinamismo económico y reducción de la pobreza.[1]

Por otra parte, esta oportunidad demográfica también puede, si no se toman las decisiones y las acciones oportunas, acarrear efectos adversos para las y los jóvenes.

Podemos vulnerabilizarlos y compromter el futuro de nuestros países, si no atendemos los retos estructurales y emergentes que vulneran su integralidad; si no se les permite desarrollar sus habilidades educativas, sociales y profesionales; si no se crean condiciones para superar los obstáculos que se derivan de la pobreza y la marginalidad social y económica; si no se garantiza su acceso a servicios integrales de salud, de educación y de otras asistencias sociales que les permitan asumir un papel más estratégico en las decisiones que son inherentes a su existencia

Uno de los retos que estamos abordando dentro del marco de este  CONCASIDA; es precisamente, cómo responder de manera eficiente y efectiva una epidemia que ha incrementado su dinámica expansiva en los últimos años y que ha impactado con fuerza a nuestra población joven. Impacto que se ha potenciado debido a la desinformación, a una inversión insuficiente en materia de prevención; así como a otros factores, no menos relevantes como el estigma y la discriminación.

Para entender las dimensiones del reto tenemos que  medir sus proporciones; para el 2008, 33.4 millones de personas vivían con el VIH alrededor del mundo. Para ese año, se estimaron 7400 nuevas infecciones por día, de las cuales aproximadamente poco más de la tercera parte correspondían a personas jóvenes entre los 15 y 24 años. Conviene señalar además que el 97% aproximadamente de las nuevas infecciones estimadas para el 2008 correspondían a países de renta baja y media. (ONUSIDA, 2009).

Centro América con una población estimada de casi 39 millones de habitantes para el 2009,[2]  de la cual el 78% es menor de 39 años y el 20% tiene entre 15 a 24 años de edad; enfrenta una seria amenaza, con una epidemia que en la región asume características complicadas y es que en la región experimentamos dos tipos de epidemia con respecto al VIH; tenemos una epidemia persistente y una epidemia nueva.[3] La epidemia persistente surge con la epidemia mundial en los 80’s y se caracteriza por altas prevalencias en poblaciones específicas como Hombres que tienen Sexo con otros Hombres, Trabajadoras Sexuales y Usuarios de Drogas. La nueva epidemia, cuyo principal patrón de propagación son las relaciones heterosexuales sin protección es mucho más reciente y muestra un incremento del VIH atravesando todas las poblaciones, con una evidente feminización, es decir, un aumento en el número de mujeres infectadas por el VIH, y un aumento de nuevas infecciones en la población joven.[4]

Aunque en América Latina, los países más grandes de la región como lo son: Argentina, Brasil, Colombia y México poseen más de las tres cuartas partes de las personas infectadas con el VIH; en Centroamérica, países como Belice, Panamá, El Salvador, Guatemala y Honduras poseen prevalencias de VIH para adultos de 15 a 49 años de edad que destacan entre las más altas del Sub Continente junto a algunos países del Caribe.

En América Latina y el Caribe el 40% de las nuevas infecciones por VIH según datos del 2007,[5] se presentaron en población joven de 15 a 24 años. Se estima que para el 2007 en nuestra región la población de personas que viven con el VIH, entre niños y adultos, ascendía a 163,000. De ellos la gran mayoría población joven.

Honorables Excelencias y Honorables invitados e invitadas; considero que es más que evidente hacia donde debemos dirigir nuestra atención con prioridad; la respuesta centroamericana a la epidemia, debe fortalecer su eje estratégico de prevención; incorporando como población meta de nuestras acciones a adolescentes y jóvenes; sin descuidar a otras poblaciones.

Nuestro sistema educativo debe constituirse en la herramienta estratégica más importante en la respuesta regional; debemos establecer un abordaje formal, integral, sistemático y estratégico de la educación en salud sexual y reproductiva en nuestra educación, para minimizar la vulnerabilidad y por ende factores de riesgo claves[6]. Se necesitan acciones conjuntas para que las políticas de educación sexual y para la prevención del VIH a nivel nacional estén relacionadas y sean congruentes con los programas oficiales y con el currículo académico. Así mismo, la información que se difunde en los medios de comunicación masiva, debe tener consistencia con los contenidos de educación integral en sexualidad y de promoción de salud sexual.[7]
Adicionalmente, debemos crear las condiciones para garantizar un acceso oportuno y efectivo que permita que los y las jóvenes puedan satisfacer sus necesidades y demandas de salud sexual y reproductiva. Debemos aumentar y mejorar el acceso a consejería y a pruebas de detección de Infecciones de Transmisión Sexual, incluyendo VIH; la atención y tratamiento de las mismas, preservando la confidencialidad. Debemos introducir la discusión sobre estrategias para promover el retraso de la edad de inicio de relaciones sexuales; así como el uso del preservativo. Nuestra población de mujeres adolescentes y jóvenes embarazadas, deben ser incorporadas en forma integral, tanto a la estrategia de prevención, como a la de atención. Debemos articular nuestras normas, leyes y políticas para garantizar proveer un marco jurídico que explícitamente visibilice a nuestra población adolescente y joven.
Es fundamental que nuestros adolescentes y jóvenes que viven con el VIH; tengan asegurada una calidad de vida digna en términos integrales y el acceso a todos los servicios de educación, salud, y bienestar social; debemos comprometernos a erradicar de nuestra geografía el estigma y la discriminación.
Distinguida audiencia, el hecho de que nos encontremos aquí reunidos, es el mejor indicador de que podemos con la extensa agenda de trabajo que tenemos como reto y de que podemos producir resultados positivos para los habitantes de nuestra región; aquí en esta  VI Edición del CONCASIDA están reunidas las voluntades de los Estados, de sus Gobiernos, de los mecanismos de cooperación internacional, de nuestros líderes de la sociedad civil, incluyendo nuestra juventud.
Antes de concluir mi intervención  deseo invitarles a que desarrollemos la oportunidad para fortalecer el proceso de instrumentalización, en nuestra región, de los compromisos que emergen de la Declaración Ministerial conocida como “Prevenir con Educación” que se dieron con motivo de la 1a Reunión de Ministros de Salud y Educación para detener el VIH e ITS en Latinoamérica y el Caribe.
Que este pueda ser nuestra referencia estratégica que nos permita lograr el impacto que deseamos en la epidemia de VIH; de manera que nuestro futuro, que es el futuro de nuestra juventud no se vea comprometido por el VIH.
De esta manera, me permito darles una cálida bienvenida a este evento, a nombre del Sistema de Naciones Unidas.
Gracias.

[1] La Juventud en Iberoamérica, Tendencias y Urgencias. Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Iberoamericana de Juventud. Buenos Aires, agosto de 2007.  2da. Edición.

[2] FUENTE: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía, División de Población, actualizada en julio de 2007, en base a las estimaciones y proyecciones vigentes en el CELADE. Los años 2011 a 2014, actualizados en agosto 2005. MUJERES HOMBRES AMBOS SEXOS 3 SIECA/

[3] UNFPA (2007). Análisis de Situación de Población, América Latina y el Caribe (ASP-ALC). Ciudad de México, México. Equipo de Apoyo Técnico para América Latina y el Caribe. UNFPA.

[4] UNFPA (2007). Análisis de Situación de Población, América Latina y el Caribe (ASP-ALC). Ciudad de México, México. Equipo de Apoyo Técnico para América Latina y el Caribe. UNFPA.


[5] KAISER FAMILY FOUNDATION. 2007.  KAISER FAMILY FOUNDATION, 2007. HIV/AIDS Policy Fact Sheet: The Global HIV/AIDS Epidemic, June 2007. Available at: HTTP://WWW.KFF.ORG/HIVAIDS/UPLOAD/3030_09.PDF

[6] EDUCACIÓN SEXUAL PARA

  | Página anterior |